martes, 17 de mayo de 2011

ROMÁNTICA PERO INSOPORTABLE

“Lolita no ha podido salir porque tenía jaqueca. – La enfermedad- le sonrió maliciosa ella- que nos permite a las mujeres no hacer algo, cuando tenemos algo mejor que hacer.” (Cándido o las marrullerías del sino, de Miguel Higueras)


¿Cómo hubieran cambiado las novelas de Fogazzaro y Baudelaire, de Gustave Flaubert y de Guido de Verona, si sus heroínas no hubieran tenido el romántico recurso de sufrir jaqueca y dotar de suspense sus vidas?


Cuando Fogazzaro describe a Marina de Malombra, bella y atormentada sobrina del conde Cesare d'Orsenigo, que sufre jaqueca y no quiere ver a nadie después de la partida de di Silla, o cuando Guido de Verona, narra que el protagonista de Mimi Bluette, percibe como un milagro que su enamorada sienta que desaparece su dolor de cabeza, este recurso escénico se muestra indispensable para rodear de misterio a las protagonistas

Muchas escenas cinematográficas no hubieran tenido el mismo suspense sin la melancólica jaqueca de la protagonista, podemos recordar hasta el lenguaje corporal propio que acompaña a este dolor de cabeza que forma parte de escenas cumbre o de gran efecto, pero sin perder este símbolo de todo un período artístico y literario, hay una receta muy eficaz para evitar sus molestos síntomas, que alivia ese incomodo dolor persistente que impide pensar con nitidez cuando se sufre, el emplasto curativo es de un famoso médico francés de comienzos de mil novecientos.


LA RECETA: EMPLASTO CONTRA LA JAQUECA

Tomar 15 gramos de polvo de hojas de beleño, y 15 gramos de polvo de flores de amapola, junto con 10 gramos de manzanilla.

Amasar todos estos ingredientes con un poco de aceite aromático o de almendras hasta conseguir una pasta no muy fluida, pero bastante suelta, que se pueda extender con facilidad sobre un paño de lino en una capa de unos 2 milímetros de espesor y sobre una superficie igual a la de la frente.

Cuando la pasta está bien extendida sobre la tela, cubrir la medicina con otro paño de lino o una gasa doble, y luego poner el emplasto sobre la frente.

Es mejor que la medicina haga su efecto mientras estamos tendidos sobre el lecho, a oscuras, en completa relajación.

Puede suceder que, al pasar unos minutos, la pasta antijaqueca se seque, perdiendo su poder descongestionante; en ese caso, es necesario añadir más aceite para darle al emplasto la consistencia untuosa exacta.

5 comentarios:

  1. Pues mira que alivio, Carlota. Siempre había pensado que la jaqueca en la mujer no era una enfermedad, sino una excusa para....

    Ahora, ya sabemos cómo hacerlo.

    Saludos

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  2. Bueno la "excusa" sigue haciendo efecto porque el emplasto no hace efecto hasta determinadas horas después, más el tiempo que se tarda en preparlo, Saludos

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  3. ¡ Pos vaya, mi gozo en un pozo¡

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  4. Hojas de beleño junto a flor de amapola??

    Me da que son dos de los ingredientes del ungüento de las brujas. No me extraña que quite la jaqueca!!

    Bsos

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  5. Muchos Besos Baruk, claro el ungüento ese lo debe curar todo.

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